El 22 de diciembre último, había cumplido 91 años  y su hija Patricia le escribió: “Alguien dijo por ahí que envejecer sigue siendo el único método para vivir muchos años. Pero tú no solo has vivido más de nueve décadas sino que has vivido con toda la intensidad y el amor.

ADIOS PAPÁ!!!”Nunca es lo suficientemente pronto ni lo suficientemente tarde para enfrentarse con la muerte. Si se le quiere sacar partido a la vida, se deberá contar constantemente con el hecho de la muerte, con el hecho de la mortalidad, con el hecho de la transitoriedad de la existencia humana…El mero límite temporal de nuestra existencia es un aliciente para aprovechar el tiempo, cada hora, cada día.” (Viktor Frankl, “En el Principio era el Sentido”)

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *