Hoy, 16 de febrero a tres años de su fallecimiento, recordamos la vida del deportista argentino que fue suspendido por la Revolución Libertadora tras el Golpe de Estado de 1955. Así, le impidieron competir en los Juegos Olímpicos de Melbourne ’56, cuando era candidato a la medalla dorada.

“La Revolución Libertadora me arruinó la carrera. ¡Me tildaron de peronista y por eso me proscribieron!”, aseguró en 2017 en una entrevista brindada al diario La Nación. La afirmación de Osvaldo Suárez es tan contundente como la realidad de aquellos tiempos: recibió el castigo de los militares que derrocaron a Juan Domingo Perón en 1955 por el hecho de haber viajado por el mundo con el respaldo económico del peronismo.

¿Cómo el Estado no iba a ayudar a un atleta de elite? En ese momento, el oriundo de Wilde tenía 22 años y era de los mejores corredores del Maratón en el mundo, a tal punto que aparecía como candidato a la medalla de oro en Melbourne 1956. Podía ser el tercer argentino en ganar esta legendaria prueba, luego de los triunfos de Juan Carlos Zabala (Los Ángeles 1932) y Delfo Cabrera (Londres 1948). Pero no lo dejaron…

“¡Usted, el año pasado, viajó acomodado al Panamericano de México [1955] y luego de eso se fue a Estados Unidos de donde se trajo autos importados. Por eso, está suspendido y no puede salir del país!”. Por 14 meses, Suárez no pudo competir. Y así, se perdió la gran chance de su vida. “Me consideraban su enemigo porque me destaqué en la época de Perón. Me tomaron una declaración y, prácticamente, me bajaron del avión”, describió en aquella entrevista el campeón en 5.000 metros, 10.000, medio maratón y maratón.

Suárez tuvo una carrera repleta de victorias y con grandes marcas personales, que lo llevaron a contar con varios records en las pruebas de fondo del atletismo a nivel local. Fue tetracampeón de los Juegos Panamericanos: México 1955 (5.000 y 10.000 metros), Chicago 1959 (10.000 metros) y San Pablo 1963 (5.000 metros). Y es el único argentino que ganó la tradicional “Corrida Internacional de San Silvestre”, disputada en San Pablo, Brasil. Lo logró en tres oportunidades: 1958, 1959 y 1960. Y en 1957 llegó segundo.

El nacido el 17 de marzo de 1934 fue despojado de su gran oportunidad olímpica en tierra australiana. Una muestra de la crueldad y de que el odio hacia Perón y a sus seguidores generaron daños irreparables. Suárez recién pudo participar en Roma 1960 cuando llegó en noveno lugar y luego compitió en Tokio 1964. Luego de acumular medallas a nivel nacional, sudamericano, iberoamericano y panamericano se retiró y comenzó a entrenar atletas. Nunca olvidó aquella canallada de la Revolución Libertadora. Falleció el 16 de febrero de 2018, tenía 83 años.

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