El 12 de febrero se dio una importante baja de la marea que permitió a un grupo de guardavidas avistar un ancla clavada en la playa. La mayor sorpresa fue que al removerla encontraron más de 300 metros de cadena y una segunda ancla. Ahora el municipio busca conocer más detalles del hallazgo con el asesoramiento de expertos del CONICET

Los guardavidas se llevaron una gran sorpresa al constatar que se trataba de un ancla de grandes dimensiones unido a una cadena.

En diálogo con TODO PROVINCIAL, la Coordinadora de Turismo muncipal, Lucía Camejo, explicó: “Queremos tener una noción de lo encontrado, aunque no sabemos si podremos dilucidar los detalles del buque al que pertenecía. Hay partes de la embarcación que estaban unidas”.

Este viernes, el municipio organizó un operativo para intentar sacar del mar el ancla. Utilizando una retroexcavadora, personal de la Dirección Vial y del Balneario trabajaron durante más de 3 horas para lograr el objetivo.

Luego del hallazgo, desde el municipio se contactaron con investigadores del Conicet. Luego de ver las fotos, una arqueóloga marina aseguró que este tipo de anclas se utilizaron hasta 1920 aproximadamente. Además explicó que una de ellas es más antigua que la otra.

El próximo 26 y 27 de febrero se espera otra gran bajante del mar. El municipio aprovechará la ocasión para intentar rastrear más elementos en la zona ubicada a pocos metros de la segunda bajada del balneario San Cayetano. Además, están gestionando la llegada de expertos para poder realizar los trabajos con mayor pericia.

“Al retirar el ancla nunca nos imaginamos que vendría con más 300 metros de cadenas”, explicó la Coordinadora de Turismo y añadió: “La quitamos por una cuestión de seguridad porque clavada de punta, a 50 metros de la zona de baño”.

Este sábado, guardavidas y un grupo de vecinos ingresaron al agua y volvieron a extraer del mar más elementos de lo que todos presumen que fue un naufragio. En el lugar pudieron encontrar el perno que faltaba de la segunda ancla encontrada el día anterior. También sacaron dos durmientes de madera.

“Según nos explicaron, el ancla que tiene argolla es más antigua y la de perno es más moderna”, señaló la Coordinadora de turismo local que dijo que por ahora las distintas versiones que circulan en el balneario “son conjeturas”.

Una de esas conjeturas es que las anclas pertenecen a la fragata Victoria, una embarcación de 88 metros de largo encallada en la zona en el año 1910. Carlos Palotta de la “Asociación Amigos del Museo y Archivo Histórico de Necochea” aseguró que la cadena con un ancla en cada punta “correspondería a una maniobra que se hacía de salvataje en momentos de riesgo” para que las embarcaciones tuvieran “dos puntos de anclaje”.

En San Cayetano se produjeron otros naufragios, el más reciente fue el “Pagrus I”, un pesquero que encalló en abril de 2006. En 1969 había sucedido lo mismo con “El Charrúa”. “Es importante poder recabar más datos porque es parte de la historia de nuestro balneario”, remarcó la Coordinadora de Turismo.

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