Millones de personas padecen o mueren cada año por epidemias de enfermedades como cólera, sarampión, malaria o fiebres hemorrágicas. En Médicos Sin Fronteras siempre estan listos para actuar de forma urgente y salvar la mayor cantidad de vidas.

¿Qué es una pandemia?

Hablamos de pandemia cuando una enfermedad contagiosa se propaga rápidamente entre muchas personas en regiones geográficas extensas, por ejemplo, varios continentes. Algunas pandemias actuales:

COVID-19: los primeros casos se notificaron a fines de 2019 y la pandemia fue declarada por la Organización Mundial de la Salud el 11 de marzo de 2020 debido a su extensa dispersión geográfica. Desde Médicos Sin Fronteras trabajamos en más de 70 países en todos los continentes aportando nuestro conocimiento y recursos para frenar la pandemia.

TUBERCULOSIS: es responsable de 1,6 millones de muertes al año, casi todas en países en desarrollo. Se estima que más de 10 millones de personas desarrollan cada año la forma activa de la enfermedad; muchas además desarrollarán formas resistentes de ésta, que no responden a los dos antibióticos más comunes. En estos casos, deberán seguirse tratamientos largos, arduos, con graves efectos secundarios y que no siempre son accesibles.

VIH: la pandemia de VIH aún no ha sido resuelta a pesar de los grandes avances en materia de prevención, test y tratamiento del virus. Desde Médicos Sin Fronteras trabajamos en muchos de los países del sur de África donde hay mayor incidencia de VIH, como Mozambique, Zimbabue, Eswatini y Sudáfrica.

COLERA: estamos viviendo la séptima pandemia de cólera de la historia. Originada en el sudeste de Asia en 1961, pasó a África en 1971 y a América en 1991 causa entre 1,3 y 4 millones de casos por año y entre 21.000 y 143.000 muertes. Es muy simple de tratar: más del 80% de los casos se curan con solución de rehidratación administrada por vía oral. Es esencial que el acceso al tratamiento sea rápido.

¿Qué es una epidemia?

Una epidemia se produce cuando una enfermedad contagiosa se propaga rápidamente afectando a muchas personas, en una población determinada y en un período de tiempo concreto. Si la propagación es descontrolada, el sistema de salud puede verse desbordado e incluso llegar a colapsar.

Malaria: cada año muere casi medio millón de personas por malaria, entre las cuales el 70% son menores de cinco años. El 90% de los casos y las muertes ocurren en África. La enfermedad es bastante fácil de tratar pero el acceso a los tratamientos más eficaces sigue siendo inadecuado. El uso de mosquiteros con insecticida es esencial para prevenir las picaduras del mosquito que transmite la enfermedad, aunque éstas no siempre son accesibles debido a su costo.

Sarampión: aunque hay una vacuna barata y eficaz desde hace más de medio siglo, cada año unas 200.000 personas mueren por sarampión, en su mayoría menores de cinco años. Grandes campañas de inmunización han reducido drásticamente el número de casos y muertes en el mundo. Pero los brotes surgen sobre todo en lugares con sistemas sanitarios débiles, cobertura de vacunación baja y donde muchas personas viven hacinadas, como en campos de refugiados.

Cólera: las epidemias de cólera se producen en zonas densamente pobladas y con malas condiciones de salubridad y fuentes de agua no potable. Es muy fácil de prevenir y tratar, pero siguen muriendo cientos de miles de personas cada año por su causa.

Ébola: desde 1976 Médicos Sin Fronteras respondió prácticamente a todos los brotes de esta enfermedad. Hasta 2014 los casos solían ser geográficamente limitados y aparecían en áreas remotas, pero en 2014 el Ébola se extendió por el mundo. La epidemia de 2014-2016 en África occidental no tuvo precedentes: tuvo 67 veces el tamaño del brote más grande registrado anteriormente, llegó a áreas urbanas y mató a más de 11.300 personas; entre ellas cientos de trabajadores sanitarios.

Dengue: hasta 1970 sólo se habían producido epidemias de dengue graves en nueve países pero, hoy en día, es endémico en más de 100. Cada año en todo el mundo los casos suben, pero el 70% de éstos ocurre en Asia. El método principal para controlar o prevenir la transmisión del dengue es la lucha contra los mosquitos vectores.

Meningitis: hay casos en todo el mundo, pero la mayoría y los más mortales se producen en la franja que cruza África de este a oeste, entre Senegal y Etiopía, llamada ‘el cinturón de la meningitis’. La disponibilidad mundial de vacunas conjugadas contra las múltiples cepas de esta enfermedad es escasa y su precio es sumamente elevado. Por eso, resulta imposible realizar campañas de vacunación a gran escala.

Fiebre Amarilla: se cobra la vida de unas 30.000 a 60.000 personas cada año, aunque puede prevenirse con una vacuna. Las campañas de vacunación sistemáticas han reducido considerablemente las epidemias de esta enfermedad, pero la baja cobertura de vacunación en varios países africanos ha permitido que surjan nuevos brotes.

¿Qué es una endemia?

Malaria: casi la mitad de la población mundial vive en zonas donde la malaria es endémica, donde se encuentra el mosquito que la transmite. El 90% de los casos y de las muertes hoy en día ocurren en África.

Kala Azar: causa entre 50.000 y 90.000 casos anuales, el 90% en países endémicos como Brasil, Etiopía, India, Kenia, Somalia, Sudán y Sudán del Sur.

Cólera: es endémico en muchos países del mundo, la mayoría de Asia y África. La mayor cantidad de casos por año se dan en Haití, Somalia y República Democrática del Congo.

Chagas: es endémico en ciertas zonas de 21 países, la mayoría en América Latina. Se estima que, en todo el mundo, entre 6 y 7 millones de personas están infectadas por el parásito causante de esta enfermedad.

Dengue: es endémico en más de 100 países y cada año que pasa se reportan más casos en más países. Actualmente, el 70% de los casos y las muertes ocurren en Asia.

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