Nikola Tesla, el genio de la electricidad

“la ciencia no es más que perversión en sí misma a menos que tenga como objetivo último mejorar la humanidad”. Estas palabras resumen la visión de Nikola Tesla, un hombre de figura enigmática, y un controvertido y comprometido visionario e inventor que se adelantó a su tiempo.

Nikola Tesla (1857-1943) American inventor. Photograph, 1915. — Image by © Bettmann/CORBIS

El 10 de julio de 1856 nació en la actual Croacia Nikola Tesla, un hombre que dedicó su vida a resolver los misterios de la electricidad y a idear la manera de lograr que este fenómeno hiciera más fácil la vida de las personas.

Cuando contaba tres años vivió un episodio que marcaría la dirección de su vida: mientras acariciaba el lomo de su gato, el roce de su mano produjo una lluvia de chispas y quiso averiguar cuál era el motivo. Se lo preguntó a su padre y este, un sacerdote ortodoxo, le explicó que se trataba del mismo fenómeno que ocurría en los árboles durante una tormenta: la electricidad. Desde aquel momento y hasta el día de su muerte, Nikola Tesla dedicaría su vida a resolver aquel misterio.

Con sólo 17 años, el joven Nikola enfermó gravemente de cólera y estuvo a punto de no recuperarse. Su padre le prometió que una vez restablecido le enviaría a la mejor escuela de ingeniería que hubiera, el deseo más fervoroso del joven. Tras recuperarse y entrar en el ejército, en 1875, Tesla comenzó sus estudios en la Universidad Politécnica de Graz, en Austria.

LA ETERNA LUCHA DE TESLA Y EDISON

En su época de estudiante comenzó a gestar el propósito que le acompañaría para siempre: idear el modo en que la energía gratuita pudiese llegar a todo el mundo. En 1881 viajó a Viena, donde trabajó en la Compañía Nacional Telefónica. Finalmente, Tesla se trasladó a París, donde encontró trabajo en la Compañía Edison. Desde la capital francesa viajó hasta Nueva York en 1884 –el mismo año en que llegó también desde París la Estatua de la Libertad–. Una vez en la ciudad, Teslaacudió directamente a las oficinas del hombre que influiría definitivamente en su vida: Thomas Alva Edison. A él iba dirigida una carta de recomendación de Charles Batchelor, su último jefe en Europa, que rezaba: “Conozco a dos grandes hombres, y usted es uno de ellos. El otro es el joven portador de esta carta”.

Tras leer la misiva, Edison le contrató ese mismo día. Pero su relación distó mucho de ser plácida. Entre ambos existieron diferencias que fueron acrecentándose con el paso del tiempo. Estas diferencias se plasmaron en la forma de plantear y ver los resultados de su trabajo. Mientras Edison fue el primer introductor y un firme defensor de la corriente continua, Tesla estaba convencido de que la corriente alterna era una solución mejor –corriente que seguimos usando en nuestros hogares más de ciento cincuenta años después–. Esta disputa se conoce como “la guerra de las corrientes”.

A Tesla se le reconocen oficialmente las siguientes invenciones:

  • La transferencia inalámbrica de energía eléctrica, empleando ondas electromagnéticas.
  • La corriente alterna.
  • Armas de energía directa (un “rayo de la muerte” a base de electricidad que fue descartado por el gobierno norteamericano por costoso)
  • La radio.
  • Los principios teóricos del radar.
  • Bujías para encendido de motores de explosión.
  • Radiogoniómetro.
  • La “Bobina de Tesla”, un transformador resonante.
  • El control remoto.
  • El motor polifásico de inducción.
  • El “Teslascopio”, un receptor de ondas extraplanetarias.

Tesla patentó más de 700 inventos, algunos de los cuales fueron flagrantemente plagiados y robados, como la radio por Marconi. No podemos dudar de que todos los inventos de Nikola Tesla contribuyeron definitivamente al surgimiento de la segunda revolución industrial.

PROBLEMAS DE PATENTES Y MUERTE

Tesla también tuvo problemas con Marconi, a quien se atribuye el invento de la radio. Marconi ganó el premio Nobel en 1909 por este invento, aunque Tesla había patentado la idea en 1896. Pero la oficina de patentes dio marcha atrás y acabó otorgando a Marconi la patente del invento. Se habló mucho en la época sobre dicho cambio, que algunos atribuyeron a presiones económicas por parte de Marconi. Finalmente, en 1943 la Corte Suprema de Estados Unidos reconoció a Nikola Tesla poco antes de su muerte como el inventor de la radio y le devolvió la patente, que había estado en poder de Marconi hasta ese momento.

Nikola Tesla murió solo el 7 de enero de 1943, en una habitación de hotel en Nueva York, a la edad de 86 años, de un infarto de miocardio. A su funeral, que se celebró en la catedral de San Juan el Divino, asistieron más de 2.000 personas que lloraron la pérdida de un auténtico genio. El gobierno de Estados Unidos, una vez que Nikola Tesla fue enterrado, intervino su despacho y requisó todos los documentos que contenían sus estudios e investigaciones, sin embargo, algunos no pudieron ser comprendidos ni descifrados puesto que Tesla guardaba la mayoría de sus ideas en su mente. Años más tarde, la familia de Nikola Tesla, a través de la embajada de Yugoslavia, logró recuperar parte del material incautado.

Tesla es considerado por muchos como el mejor inventor del siglo XX. Su figura, un tanto maltratada por la historia, fue reivindicada posteriormente por movimientos contraculturales que descubrieron el legado de un hombre que se opuso a las normas establecidas y que vivió en un mundo que aún no estaba preparado para sus inventos. Desde el “rayo de la muerte”, arma capaz de disparar haces de partículas, al “teslascopio”, un invento que permitiría la comunicación con seres de otras galaxias, ya que Tesla estaba convencido de la existencia de seres inteligentes en otras dimensiones…

Hoy en día, la vida y la obra de Nikola Tesla se dan a conocer en el museo que lleva su nombre en Belgrado. Un lugar curioso e interesantísimo donde entender mejor la importancia de uno de los inventores más importantes de la historia.

Imàgen de la mano de Nikola Tesla
Bote a control remoto, en el Museo Tesla de Belgrado
Torre Wardenclyffe, en el laboratorio de Tesla
Imàgenes de 6 patentes de Tesla

¿Por qué tanto interés en borrar a Tesla? Principalmente, dos grandes motivos:

  1. Tesla nunca quiso enviar ningún artículo a la comunidad académica, ganándose su enemistad, y con ella su oposición a cualquier nuevo invento que creara.
  2. El sueño de Tesla era obtener energía gratuita para todo el mundo, y además enviada de forma inalámbrica. Esto chocaba frontalmente con las aspiraciones del poder económico y los monopolios energéticos, que veían peligrar su negocio.

Josep Gavaldà: National Geographic / https://www.caracteristicas.co/nikola-tesla/ https://supercurioso.com/7-los-mas-asombrosos-inventos-de-nikola-tesla/

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